UNA PUERTA FALSA PARA LA REELECCIÓN CONYUGAL

“Las instituciones son las reglas de juego y yo soy respetuosa de todas las reglas de juego con las que estamos en un sistema democrático, por lo tanto estoy negando la posibilidad de postular en el 2016”. Con estas palabras, el 7 de Julio de este año, Nadine Heredia, pasó esta página que tanta distorsión -y justificada preocupación y rechazo- causó casi desde el inicio de este gobierno. Todos los ciudadanos saludamos la declaración y el propio presidente confirmó, dos días después, la desactivación de este proyecto familiar. No debe haber sido fácil y tiene que haber generado frustración y dolor. A muchos se les congeló la sonrisa cuando ya se les hacía agua la boca de sólo pensar en repetir el plato del 2016 al 2021.

 

Sin embargo han aparecido dos iniciativas, inofensivas sólo en apariencia, que le pondrían a la pareja presidencial la reelección en bandeja. Seguramente sin querer, o queriendo ganarse indulgencias o favores palaciegos, la Comisión de Educación del Congreso viene empujando, con sorprendente velocidad y entusiasmo, dos leyes cuyo objetivo termina siendo el mismo: facilitar la reelección conyugal.

 

Por un lado el Proyecto de Ley Universitaria crea, en reemplazo de la Asamblea Nacional de Rectores, ANR, una denominada “Superintendencia” que no sólo tiene facultades súper poderosas -inclusive inconstitucionales que condenan la inversión y el desarrollo universitario- sino que adscribe las universidades al ministerio de educación; es decir, al poder político.

 

¿Qué tiene que ver esto con la reelección conyugal? Muy simple, la ANR, tiene dentro de sus atribuciones nombrar dos miembros del Concejo Nacional de la Magistratura y dos del Jurado Nacional de Elecciones. Está en los artículos 155 y 179 de nuestra Constitución. Si en lugar de la ANR queda la “Superindentencia”, manejada absolutamente por el gobierno, entonces este podrá nombrar a quienes “interpreten” a su favor cualquier “iniciativa” para permitir NADINE 2016. ¿Paranoia? bueno, veamos algo más. Esta misma Comisión de Educación para asegurar las cosas, y previendo que su Proyecto de Ley Universitaria podría no pasar, decidió asegurarse y para eso añadió, aunque parezca increíble, la misma figura de la “Superintendencia” en una disposición final en el Proyecto de Ley de Organización del Ministerio de Educación. En otras palabras: o se impone la “Superintendencia” por la ley universitaria, o se impone por la ley de educación. Una de ellas o ambas podrían aprobarse antes de fin de año.

 

Sería bueno que los congresistas del oficialismo, que manejan esta comisión, abran el debate al público. También sería útil, para no pensar mal, que publiquen en la web del congreso “todas” las actas de las sesiones. Esa información, junto con los videos de las mismas, nos pertenece a los ciudadanos. La última acta publicada es una “Extraordinaria” del 11 de Junio…después, no hay nada.

 

En una coyuntura donde las autoridades tienen tan poca credibilidad y los poderes ocultos nos rondan, nada mejor que ser transparentes. La educación es un tema prioritario para continuar en el camino del desarrollo y nada sería peor que bajo su bandera se esconda una puerta falsa para una reelección ilegal pero sobre todo, inmoral.

 

 

Por: Alfonso Baella Herrera

Publicado por el Diario Expreso el 24.11.13

  • Facebook
  • Twitter
  • Google Bookmarks
  • Google Buzz
  • LinkedIn
  • Tumblr
  • Yahoo! Bookmarks
  • E-Mail

Leave a Reply