RUDA PRESIDENCIAL

Lo que viene ocurriendo con la flamante ministra de la Mujer y Poblaciones Vulnerables, la congresista Carmen Omonte, no puede ser más inoportuno. Las acusaciones de su colega, el parlamentario Carlos Bruce – en el sentido que Omonte habría utilizado testaferros para acceder a cuatro concesiones mineras de las cuales tres figuran como vigentes – aún cuando deben probarse en todos sus extremos, representan un flanco abierto muy peligroso en momentos en que son indispensables consenso y apoyo político con miras a la presentación del gabinete ante el Congreso de la República el próximo 24 de Marzo.

 

Natale Amprimo en el programa N Portada de Canal N opinó anoche, en su calidad de abogado constitucionalista, que el caso de la congresista Omonte no constituía una violación de la Constitución ni de la Ley de Minería, y que las concesiones no representaban, de plano, una incompatibilidad para ejercer un cargo político. Sin embargo el tema no es, lamentablemente, sólo legal.

 

El presidente Humala deberá, por eso, hilar fino. Si mantiene a Omonte, sin probar su inocencia frente a los graves cargos formulados, puede terminar con un Gabinete censurado, rechazado y derrotado en veinte días más. Si la retira del gabinete, mostrando rápidos reflejos, puede también dar la impresión que tuvo poco cuidado, improvisación y apresuramiento para designar a alguien en un cargo tan importante. El tema no es nada fácil porque además Omonte es mujer, aliada –aunque ella haya aceptado el cargo señalando que ha pedido licencia de Perú Posible- y ocupa un ministerio fundamental luego del enroque con su ministra preferida, Ana Jara.

 

Por su parte René Cornejo – posiblemente uno de los ministros más silenciosos de este gobierno – ahora que es primer ministro, tiene que hablar sobre este y otros temas, y hacer mucho para cambiar la percepción sobre si mismo. Debe conducir al gobierno abriendo el diálogo, tendiendo puentes y retomando la agenda sepultada por la coyuntura muchas veces, como ahora, nociva e intrascendente. Poco ayuda en esa dirección el tipo de respuestas en la entrevista que le concedió a Mariella Balbi el Domingo pasado en El Comercio ( http://bit.ly/1eHo1oa ) donde lució sin ideas, sin iniciativa y sin un mensaje claro.

 

José Antonio Blanco, Presidente de inPERU, señaló ayer en relación al RoadShow que el Perú llevará a cabo en New York el próximo Jueves y Viernes, que estamos en un momento extraordinario para captar inversiones pero que depende de los protagonistas. Es cierto. Los actores políticos son fundamentales para impulsar el ingreso de grandes capitales, promover la inversión privada y alentar la iniciativa popular para retomar el crecimiento.

 

El presidente Humala, y todo su equipo, deben reconstruir rápidamente su espacio político pero no levantando muros, tirando puertas o declarando monosílabos. El Perú puede estar mejor pero, más allá de la ruda presidencial que muchos le deben recomendar poner en el balcón de palacio para alejar la mala suerte, es indispensable generar ánimo y entusiasmo. La sociedad requiere conductores y el país reclama liderazgo.

 

Por: Alfonso Baella Herrera

Publicado por el diario Expreso el 5.3.14, y en www.semaforoelectronico.com

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