PRIMER APUNTE DESDE CHINA *

En Beijing, por estos días, el frío es congelante y llega a cero grados. Por momentos hay lluvia y nieve. El clima contrasta con la intensidad del tráfico, de sus construcciones y con la febril actividad de millones de comerciantes y público en general. Estoy de viaje por China para intentar conocer –por mi cuenta y en 15 días- algo de su vasta cultura, de sus ciudades y de su gente. Aunque resulta imposible pretender abarcar mucho en un país tan extendido en territorio, en habitantes y en historia, los guías ofrecen una versión “oficial” igualmente interesante.

10112015Mientras recorro sus atracciones turísticas más significativas como la Plaza Tiananmen, la Ciudad Prohibida, el Palacio de Verano, la Gran Muralla China o el Estadio Olímpico “Nido de Pájaro”, no puedo dejar de advertir los pocos turistas de apariencia extranjera y, en contraste, los muchos de apariencia oriental o chinos. Reviso rápidamente algunas cifras: Al año llegan alrededor de 50 millones de visitantes extranjeros, pero se movilizan como turistas internos alrededor de 800 millones de chinos.

Por primera vez en la historia, y gracias al desarrollo económico de los últimos veinte años, China posee en la actualidad la clase media más numerosa del mundo, con 109 millones de personas, superando en el ranking mundial al todo poderoso EEUU, con casi 92 millones de norteamericanos, según el informe sobre riqueza global elaborado por Credit Suisse.

En Beijing sus 20 millones de habitantes se mueven entre los 5 millones de automóviles que dejan una nube de contaminación que agrede a los que no usan mascaras o no tienen aparatos descontaminantes en sus casas. Pero los autos eléctricos se multiplican. En los primeros 8 meses del 2015 los automóviles de energía limpia crecieron en más de 270% y se expanden por toda la ciudad las estaciones de recarga para este tipo de vehículos.

Otro tema importante tiene que ver con los cambios en la sociedad china y la política del hijo único. Más de 53.000 parejas de Beijing han presentado solicitudes para tener un segundo hijo. China empezó a aplicar la política de planificación familiar a finales de los 70 para frenar el crecimiento demográfico. Pero las cosas han cambiado. Hay un futuro joven y lozano en perspectiva que alienta el optimismo de muchos.

En mi caso, acostumbrado o mal acostumbrado a vivir “conectado”, resulta difícil hacerlo sin leer Facebook, Twitter o sin consultar Google. Pero los chinos han creado sus propias versiones y tienen cientos de millones de usuarios vigilados por cientos de miles con rigurosidad. Mientras uno está en China sólo es posible ver, en Internet, lo que el gobierno permite. Guste o no, así son aquí las cosas y eso parece no molestarle a los 632 millones de usuarios de Internet que utilizan 700 millones de dispositivos inteligentes y mueven 300 billones de dólares en ventas online en la sociedad contemporánea china.

En fin, continuo hacia Xian, Shangai, Guilin, Guangzhou y Hong Kong. Las primeras horas en una de las potencias más grandes del otro lado del planeta son interesantes y estimulantes en todo sentido. En China todo parece tener que ser más grande que en el resto del mundo; su historia, sus murallas, sus templos, su territorio, su economía, sus carencias, sus oportunidades, sus limitaciones y sus esperanzas.

*Desde China.

  • Facebook
  • Twitter
  • Google Bookmarks
  • Google Buzz
  • LinkedIn
  • Tumblr
  • Yahoo! Bookmarks
  • E-Mail

Leave a Reply