PIRRO EN PALACIO

“Una victoria pírrica es aquella que se consigue con muchas pérdidas en el bando aparentemente o tácticamente vencedor, de modo que aún tal victoria puede terminar siendo desfavorable para dicho bando. El nombre proviene de Pirro, rey de Epiro, quien logró una victoria sobre los romanos con el costo de miles de sus hombres. Se dice que Pirro, al contemplar el resultado de la batalla dijo “Otra victoria como ésta y volveré solo a casa”.” (Wikipedia).

 

Si alguien, en la bancada nacionalista o en palacio de gobierno lee historia universal reconocerá que la votación del pasado Jueves, sobre los narcoindultos, fue, en verdad, otra derrota política del gobierno pero además, lejos de infligir daño, a quien Nadine y Ollanta consideran su mayor enemigo, pone al ex presidente García como el centro del rencor palaciego y, por lo tanto, de la “venganza conyugal”.

 

Lo ocurrido le ha permitido a García inclusive una mejor performance de lo esperado. La bancada fujimorista se abstuvo de votar por razones que Martha Chávez resumió: “Lo que se ha hecho es una barrabasada jurídica por apresuramiento y encono”. Los pepecistas, a través de Javier Bedoya, señalaron que “Nadine ordenó sancionar a Alan García” revelando una llamada telefónica de palacio. Pedro Pablo Kuczynski habló con la experiencia de los años: “Hay que tener cuidado con decir: Bueno, vamos a inhabilitar a fulano o a zutano porque no nos gusta. En la democracia, eso no es bueno”.

 

En el lado de la opinión pública hay, creo, una doble sensación. Por un lado que a García se le persigue por obsesión de la primera dama; que es quien dirige la bancada nacionalista, y que a estas alturas está comprobado no sabe investigar y es absolutamente huérfana de buenos asesores jurídicos. Pero por otro que, en efecto -bajo el segundo gobierno aprista- la gracia presidencial del indulto fue manejada, por lo menos, con irresponsabilidad por muchos muy cercanos al entonces presidente de la república.

 

Por lo demás, está la evidencia que en política no se puede improvisar y que el error de escoger mal las batallas sólo puede superarse por la terquedad de insistir en ellas. Los generales que el “Pirro palaciego” ha escogido; Abugattás, Otárola, Gutiérrez y Tejada, no están a la altura de la historia. Querer ganar cuando no se ha sabido construir argumentos ni jurídicos ni políticos, sólo provoca irritación. No ganar es malo, pero es mucho peor cuando los enemigos de mi enemigo se vuelvan sus defensores, aunque sea circunstancialmente. Otra “victoria” como la del Jueves y García ya puede arrancar confiado su campaña hacia el 2016.

 

Por: Alfonso Baella Herrera

Publicado en Expreso el 22.614

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