LO QUE NO TE MATA TE FORTALECE

La política es uno de los escenarios donde se aplica con mayor extensión el refrán “nadie sabe para quién trabaja”. Y en estos días el fujimorismo debe estar sintiendo, como nunca, la sabiduría que esconden estas palabras. Dos son los acontecimientos que sus principales rivales políticos quisieron convertir en un golpe mortal pero, muy por el contrario, han generado oxígeno, energía y un nuevo alineamiento.

 

El primero es la negación al indulto. Quienes calcularon –y el presidente es uno de ellos- que esta decisión pasaba la página o terminaba con el debate, cometieron un error. La solución asumida por el primer mandatario, aunque suya y solamente suya, es un error político que lejos de cerrar, abre un nuevo escenario de confrontación que permite proyectar al fujimorismo con una nueva bandera: la conmiseración. El presidente mostró la puerta, la entre abrió y luego tiró un portazo en la DIROES. ¿Para qué indujo públicamente a que la familia presentara una solicitud formal para un indulto humanitario si luego de calculadas demoras diría que no?

 

Lourdes Flores ha esbozado una inteligente salida que hubiera puesto un punto intermedio; y es la prisión domiciliaria. Ese camino hubiera proyectado a un Humala con cintura y manejo. Pero su solución sólo aviva el fuego naranja y promueve un primer alineamiento de esas fuerzas.

 

El segundo acontecimiento es lo ocurrido el martes y reiterado el viernes pasado en el Congreso. Mientras que el Consejo Directivo, presidido por el oficialista Víctor Isla blindaba a Alejandro Toledo -con los votos del Nacionalismo, Perú Posible, Acción Popular y un inexplicable y solitario Ricardo Wong de Alianza para el Gran Cambio- archivando el pedido de otorgar facultades especiales a la Comisión de Fiscalización para que investigue las dudosas compras millonarias de la suegra del ex presidente, ese mismo Consejo Directivo votaba para que se investigue a Keiko Fujimori por vivir en la casa de sus primas. Lo importante es que el propio fujimorismo, mostrando rápidos reflejos, votó a favor de la investigación dando una clara y oportuna lección de transparencia a quienes hicieron precisamente de esta bandera su campaña electoral apenas hace 24 meses y que ahora, en los hechos, simplemente han decidido olvidar.

 

Este segundo tema fortalece también el discurso del fujimorismo y arrincona al gobierno y sus aliados. El célebre Nietzche dijo: “lo que no te mata te fortalece” y Keiko y sus perspectivas electorales parecen más fortalecidas después de estos eventos que buscaban liquidar sus aspiraciones.

 

En los hechos Ollanta Humala y su errática bancada parlamentaria le han hecho un gran favor a quien seguramente menos querían. El indulto negado, tema cerrado sólo en la cabeza presidencial, ha dado más aire a sus rivales políticos. Igualmente, el blindaje parlamentario a Alejandro Toledo, mientras en Costa Rica congelan las sospechosas cuentas de los amigos del “sano y sagrado” y se revela su directa participación en millonarios movimientos, muestra la escasa lectura política del gobierno. La alianza por la gobernabilidad ha sido ya rebautizada, con mucha razón, como la alianza por la impunidad.

 

Si la economía parecía poder manejarse en piloto automático, la política, muy por el contrario, es lo más cercano a una partida de ajedrez donde el que pestañea, pierde. El gobierno parecer dormir la siesta y no entender ni cómo mover los peones. Los operadores políticos nacionalistas y peruposibilistas cada minuto y ante cada nueva revelación periodística lucen huérfanos de todo liderazgo. Lo evidente es que la reelección conyugal nubla la visión y la razón y que si ese proyecto no fuera el principal de la pareja presidencial, como bien dijo esta semana un analista financiero, otra sería la realidad.

 

Alfonso Baella

Publicado por Expreso el 16.06.2013

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