Opinólogos:¿Cómo separar La paja del trigo?

El Presidente Ollanta Humala, ha encontrado una frase mágica para calificar lo que piensa de los críticos de su gestión. “Me tiene sin cuidado lo que dicen los opinólogos”, ha dicho. Busqué en el Diccionario de la Real Academia de la Lengua y no existe esa palabra pero en Wikipedia sí: “Opinólogo es un término despectivo aplicado a personas que, generalmente en los medios de comunicación, opinan sobre cualquier tema como si fueran especialistas”.

 

Pero ¿Dónde, quienes y cuántos son los opinólogos? Aparentemente este grupo de personas está en los medios de comunicación, es decir, en la televisión, radio y prensa escrita. En efecto, quizá podemos identificar un centenar, entre periodistas, abogados, economistas, sociólogos, historiadores, politólogos, y, en general, todo tipo de profesionales y ciudadanos -que opinan, en representación de gremios, partidos políticos, corrientes políticas, asociaciones o simplemente por sí mismos- sobre los temas que trata la agenda nacional y la acción del gobierno.

 

El Presidente viene señalando, reiteradamente, que esas opiniones le tienen sin cuidado, es decir, que, o no las lee o, si las lee, no le importan.  Este pensamiento presidencial, que también lo hemos escuchado en el Primer Ministro Juan Jiménez, contiene poca humildad y mucha soberbia; y no es nada bueno. La obligación de un Jefe de Estado es escuchar.

 

Pero si el Jefe de Estado cree que puede ningunear a los opinólogos y zurrarse en ellos,  no imaginamos que dirá de los millones de peruanos que, sin pertenecer ni tener medio alguno, opinan diariamente en las redes sociales sobre lo que hace su Gobierno. ¿Pensará el Presidente que esas opiniones tampoco son importantes? ¿Lo que piensa y quiere el pueblo es irrelevante? ¿Puede gobernarse con éxito de espaldas a la prensa y las redes sociales, es decir, al cuarto y al quinto poder de un Estado?

 

Cuidado. Marco Tulio Séneca decía: “Hay que atender no sólo a lo que cada uno dice, sino a lo que siente y al motivo porque lo siente”. En democracia las opiniones importan, y mucho. Sobre todo cuando vemos, los peruanos, que las decisiones que toma el gobierno no son las mejores. Nosotros, el pueblo, tenemos el derecho a opinar y el gobierno, tiene la obligación de escuchar y comprender. Cada cinco años los peruanos vamos a las urnas con la esperanza que quien será elegido, por fin, nos escuchará, pero si el gobierno se encierra en si mismo sólo es posible predecir más y  más problemas. Los opinólogos y hasta el más humilde cibernauta cuentan, y pueden ayudar mucho si sabe separar la paja del trigo.

 

Alfonso Baella Herrera

@alfonsobaella

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