LA OPORTUNIDAD DE JARA

La salida de Cornejo es una excelente noticia y la designación de Ana Jara abre una luz de esperanza para recomponer la sensatez, la autoridad y sobre todo, el liderazgo al interior del gobierno. Mientras que Cornejo entró debilitado por la abrupta salida de Villanueva y diluyó sus prerrogativas por sus propios errores, Jara ingresa para darle aire a un gobierno que lucía realmente asfixiado. La coyuntura, que no permite pestañeos, pone a Jara en la obligación de hilar finísimo para enfrentar problemas urgentes y estratégicos.

 

Lo urgente es resolver la elección de la presidencia del congreso. Con la salida de René Cornejo podría abrirse un mayor espacio para la negociación aunque va a ser muy complicado lograr los votos para que Solórzano pueda finalmente asumir la mesa directiva. Jara tendrá que ser bien política para medir las posibilidades e inclusive no insistir más de lo necesario -en la propuesta de palacio- para evitar llevar las cosas al extremo de ganarse enemigos. Si Gana Perú pierde la presidencia del congreso, ella deberá regresar a ese mismo recinto en treinta días con su nuevo gabinete y por un voto de confianza. En el fondo Solórzano no vale un enfrentamiento inaugural de proporciones. Importa poco que sea la candidata del partido, inclusive de Nadine, porque es más importante el gabinete que tiene que consolidar. Jara es una de las personas con mayor confianza de la pareja presidencial y por eso podría convencer a Nadine y Ollanta de no insistir más de lo prudente.

 

Lo estratégico está en el problema económico. Los números y la calle no están caminando para nada y más bien lucen muy mal. La desaceleración económica, si bien tiene un cierto componente externo, es en buena cuenta el efecto y la consecuencia de errores políticos que exigen un clarísimo mensaje que genere un shock de confianza en el rumbo y destino del país. No se está al principio del gobierno sino más cerca del final y urge otro tipo de conducción política. Jara, es política y podría calibrar un discurso importante, inclusive en un congreso tomado por la oposición.

 

Así las cosas hay un componente adicional fundamental. La credibilidad. Este nuevo gabinete tiene poquísimo tiempo, días por no decir horas, para generar credibilidad. Por eso las primeras decisiones y mensajes serán cruciales. Jara puede ponerle pantalones al gobierno y devolvernos la fe en la buena política que es el espacio fundamental en el que los peruanos debemos reencontrarnos.

 

El historiador romano Tito Livio decía que generalmente ganamos la confianza de aquellos en quienes ponemos la nuestra. Veremos en quién y en qué confía Ana Jara para ver si la ciudadanía le da su respaldo y le extiende su confianza. Es imperativo, por lo pronto, regresar a la agenda del desarrollo pero con transparencia. Ese debe ser el objetivo central de este que ojalá sea el último gabinete de este gobierno.

 

Por: Alfonso Baella Herrera

Publicado por Expreso el 23.7.2014

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