LA OFRENDA MINERA DEL NACIONALISMO

El viernes pasado el diario Gestión tituló “En 21 días se sabrá si comunidades serán socias de firmas mineras”. En el interior se desarrolló la información en la que se descubre que el gobierno habría pedido a un grupo de empresas mineras un porcentaje de acciones para las comunidades.

17ago15bPara eso habría extendido una invitación a 15 presidentes de grupos mineros mundiales con operaciones en el Perú para su participación en un taller, de dos días y para celebrarse la primera semana de septiembre, para discutir la “cultura de valor compartido por las comunidades”. El taller tendrá como participante estelar al presidente Ollanta Humala.

Las razones que el gobierno esgrime son la falta de confianza de las comunidades y la baja de los precios internacionales, lo que ha traído la reducción de los contratos de explotación minera. Los mismos cayeron de 18 en el 2015 a sólo 3 este año.

Es decir el gobierno considera que tomando parte de la propiedad de los proyectos mineros para entregarlos a las comunidades aledañas se resuelve el problema de la minería en el Perú. Con esa lógica y de prosperar esta nueva “carta de navegación” mañana podrán tomarse parte de las concesiones de los privados, parte de las universidades de los privados, de las clínicas de los privados y parte de las empresas que tienen millones de peruanos para entregarlas a quien tenga en mente el gobierno.

Por supuesto que lo que decimos es grave y parece no solo ilógico sino hasta absurdo y jalado de los pelos; pero ha sido este gobierno el que tuvo la idea ilógica y jalada de los pelos comprar Repsol, de usar la DINI para seguir a líderes políticos y periodistas, etc. Este es el gobierno de las cosas ilógicas y jaladas de los pelos que se encuentra en su últimos 11 meses en medio de una ola de acusaciones en las que sus más altas esferas están involucradas.

Esto que está ocurriendo no es un hecho aislado, casual o inocente. Parece un zarpazo del gobierno sobre la empresa privada, la aparición del espíritu de la gran transformación o, si somos más perspicaces, una provocación para patear un tablero político, económico, electoral y sobre todo judicial que para el gobierno es absolutamente negativo.

Roque Benavides, principal líder de Minas Buenaventura, una de los mayores grupos mineros del país, dijo anoche “es raro que a estas alturas quieran reunirse, es una cuestión jalada de los pelos quien lo haya planteado. La época de Velasco fue un retroceso en la historia del Perú”. Todo esto ocurre en medio de un nuevo escándalo por la aparición de las “agendas” de puño y letra de Nadine Heredia donde se muestran cifras e indicios de movimientos de millones de dólares sobre los cuales no ha habido explicación convincente.

 

Publicado en Posición.pe

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