LA HORA LOCA

Lo que viene ocurriendo en el país, en las ultimas semanas y días, bien podría ser definido como “la hora loca”. Es decir un momento en el que premeditada y calculadamente se sorprende a todos con un cambio de ritmo en una suerte de vale todo.

 

1. García, Toledo, Acuña y hasta Castañeda (este último por haber recibido 1,500 soles de más en su sueldo de alcalde) han sido puestos, por diversas razones, en el banquillo de los acusados y en el disparadero mediático. ¿Coincidencia?

 

2. Aparece el intento de comprar Repsol. Luego la ley sobre Alimentación Saludable. Están además una serie de otras leyes contraproducentes que restringen o cambian reglas de juego en el ámbito económico, político e institucional, social y medioambiental. Muchas de ellas están por salir y otras ya están operando.

 

3. El lenguaje del presidente se hace más y más agresivo contra los políticos “tradicionales” (los que han sido puestos en el banquillo) y contra los empresarios “malos” (los que se opusieron a Repsol y a las leyes contraproducentes). Los primeros acusados de corruptos y los segundos de buscar sólo un beneficio económico. Toda esta beligerancia es secundada por los “parlamentarios traductores” que cada vez que hablan nos transportan al pasado en una película de terror.

 

4. Se revela el aumento de presupuesto en 24 veces en la DINI, Dirección de Inteligencia Nacional, y se sospecha que cientos de nuevos empleados están organizados para seguir -por un lado- y atacar en las redes sociales -por el otro- a los que se oponen al gobierno.

 

5. La primera dama, cada vez con mayor énfasis, hace campaña y ahora critica –prácticamente como candidata- a opositores políticos. La campaña presidencial del 2016, sin ser ella candidata pero comportándose como tal, se ha instalado en medio de esta coyuntura. Y para no dudarlo Palacio de Gobierno aumentó su presupuesto en 861%.

 

6. La salida de Roncagliolo sólo confirma que bastó que Maduro levantara una ceja con nuestro canciller para que el presidente lo enviara a casa bajo el oportuno pretexto de un mal de salud. Ese gesto desnuda una debilidad que indigna a los peruanos y que compromete al presidente con el destino de un régimen tan cuestionado como el de Venezuela.

 

El clima súbitamente se ha enrarecido. Es necesario recomponer el ambiente económico y político. El presidente tiene que percibir lo que está causando esta conducción que parece errática. Son indispensables: la definición de un rumbo claro, la apertura al diálogo y un liderazgo hacia los grandes objetivos nacionales. Nadine tiene que entender que su candidatura sólo precipitará una batalla de imprevisibles y nefastas consecuencias. La incertidumbre sólo genera caos y mayor beligerancia.

 

Los líderes o quienes quieren serlo pueden pasar a la historia por hacer lo que manda el deber o pueden ser despreciados por rendirse a ideas trasnochadas. El Perú y el destino de millones no están para convertirlos en un rin de apetitos personales.

 

Alfonso Baella

@alfonsobaella

 

Publicado en Expreso el 22.05.2013

  • Facebook
  • Twitter
  • Google Bookmarks
  • Google Buzz
  • LinkedIn
  • Tumblr
  • Yahoo! Bookmarks
  • E-Mail

Leave a Reply