¿GENIOS, INGENUOS O QUÉ?

Los hechos, en política, tienen siempre dos dimensiones. La que es y la que parece ser. La realidad y la percepción.

 

Y por eso la carta de Nadine Heredia a la Revista Cosas para evitar la publicación de la entrevista y las fotos que el periodista Gabriel Gargurevich le hizo parece un hecho natural y hasta legítimo por parte de una madre al querer proteger a sus hijos y evitar se mezclen en temas de carácter político, pero resulta inocente precisamente viniendo de ella.

 

En primer lugar porque es inconcebible que una política como ella no sepa o no comprenda que un periodista nunca deja de serlo y menos cuando acaba la entrevista. Y por lo tanto querer evitar que el periodista publique precisamente lo “sustancial” de la entrevista vía una carta notarial y bajo el pretexto de la exposición de las fotos de los hijos termina siendo una mala reacción.

 

En segundo lugar porque es obvio que ella no es sólo importante como una madre hablando en el día de las madres sino que es el personaje más notable e influyente del gobierno y sus comentarios “políticos” son lo verdaderamente relevante. Si el periodista fue por una cosa y finalmente obtuvo otra y lo publicó, está en su derecho. ¿Cómo hubiera quedado si mañana nos enterábamos que Gargurevich, por amistad, decidió “autocensurarse”?

 

En tercer lugar porque el resultado es que su entrevista ocupará todos los titulares y será comentada en todos los medios. ¿Eso era lo que quería o lo que no quería la primera dama? A muchos nos queda la duda sobre todo porque los temas que ella comenta son cien por ciento políticos justo cuando su partido -del que ella es Presidenta nombrada por su marido- anuncia una “gran gira nacional”.

 

Lo que queda claro es que la revista Cosas va a agotar hoy su edición y que su espectacularidad se la ha dado quien se supone no quería; reforzada por impacientes cartas y tuits realmente inoportunos. También queda en evidencia que la fijación en García no es sólo de Ollanta sino y sobre todo de Nadine. Ambos han sido y son los mejores artífices de la campaña de Alan 2016 y se han encargado de convertirlo en el líder de la oposición y en un seguro candidato presidencial. Ya quisiera Keiko o PPK que las municiones vinieran para ellos. Alan, no quepa la menor duda, seguirá subiendo gracias a la pareja presidencial. A estas alturas muchos deben preguntarse: ¿En palacio habitan genios, ingenuos o qué?.

 

Por: Alfonso Baella Herrera

Publicado por Expreso 30.4.14

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