¿FUE, REALMENTE, CULPA DEL ÁRBITRO?

“Es natural que esta noche nos sintamos un poco decepcionados, pero debemos superarlo… luchamos tanto como pudimos pero perdimos; la falla fue mía y no de ustedes”. Este fue parte del discurso del senador republicano John McCain el 4 de noviembre del 2008 reconociendo la victoria de Obama. McCain asumió la derrota y no se la endilgó a nadie. Pudo decir que fue por el desastroso gobierno de Bush o por la injustificada guerra contra Irak, pero prefirió hacer lo que hacen los verdaderos líderes y reconoció en él, en primer lugar, al responsable de la derrota.

 

El viernes último Perú vio esfumarse su opción de ir a Brasil 2014. Caímos 2 a 1 frente a Uruguay. El partido fue duro pero no más de lo esperado. La actuación del árbitro argentino Patricio Loustau fue desastrosa y equivocó muchos de sus fallos perjudicando más al equipo peruano. Nos queda la imagen de Guerrero sangrando y de Farfán llorando de impotencia, así como el esfuerzo de los que dejaron hasta la última gota de sudor en la cancha.

 

Horacio Zimmerman, redactor de Deportes de El Comercio, escribió ayer la crónica del partido: “Lo cierto es que Perú no encontró respuestas para afrontar esta situación. Las circunstancias nos superaron, pero ese no puede ser el argumento para defender lo sucedido porque un futbolista profesional se prepara justamente para que las diversas circunstancias que se presenten no lo superen. El equipo tuvo personalidad, sí, en casi todo el primer tiempo. Pero perdió los papeles y le costó adaptarse a un partido friccionado”.

 

El capitán de Perú, Claudio Pizarro, asumió: “El árbitro no tiene la culpa, los errores los cometimos nosotros. Sabíamos y hablamos de esto durante la semana y en el camerino. Lo repetimos para no caer en las provocaciones pero nos faltó inteligencia y concentración”.

 

Sin embargo la opinión del entrenador de Perú y del presidente de la Federación Peruana de Fútbol es distinta. Markarián dijo: «No tengo vergüenza de decir que el árbitro fue decisivo». Manuel Burga agregó que Perú se retiraría de la comisión de árbitros de la Conmebol y que: “Definitivamente un árbitro de ese nivel no tenía la experiencia necesaria para dirigir un partido tan decisivo como el que teníamos al frente”.

 

Mientras unos dicen que Perú perdió porque se descontroló, el entrenador y el que lo contrató cargan la mano al árbitro. Lo cierto es que la derrota ha sacudido a todo el país y evidencia la poca capacidad que existe, también en el fútbol, para reconocer errores y responsabilidades. Los verdaderos líderes asumen las derrotas en primera persona y no quitan el cuerpo. No vamos a Brasil 2014 pero así no llegaremos tampoco a Rusia 2018.

 

Por: Alfonso Baella Herrera

Publicado en Expreso el 8.9.13

 

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