Fortunas que no son gloria

El resultado del martes pasado, en el que la Selección Peruana perdió 1 a 0 frente a su similar de Paraguay,  pone al Perú prácticamente fuera de Brasil 2014. Markarian, tratando de explicar lo ocurrido dijo que “al equipo peruano le faltó actitud”.  El entrenador trató de, en una palabra, describir lo que vimos en la cancha, asumir la responsabilidad frente a la que fue una de sus peores presentaciones.

 

Diremos, adicionalmente, que a ese equipo le faltaron muchas cosas además de actitud y lo que presenciamos por televisión fue caos, desorden, falta de liderazgo, fraccionamiento, división, soberbia, imprecisión, subestimación del rival, ausencia de contingencia e incapacidad de reacción. Sólo para mencionar algunas.

 

Contrasta con lo que veníamos viendo. En los últimos meses, Perú ganó a Venezuela, en Lima, 2 a 1; empató con Argentina, también en Lima, 1 a 1 y logró en la Paz otro empate con sabor a triunfo frente a Bolivia. Parecía obvio que – en Asunción y con todas nuestras “estrellas” y ante un Paraguay hundido al final de la tabla de posiciones- obtendríamos un triunfo fácil, cómodo y hasta por un marcador abultado.  No fue así; el resplandor de los “nombres” cegó a varios y perdimos. Los matemáticos señalan que ahora, para clasificarnos, debemos conseguir 14 de los 21 puntos que todavía quedan en disputa y que para ello hay que ganar los cuatro partidos de local que faltan con Chile, Ecuador, Uruguay y Bolivia y empatar dos de los tres de visita con Argentina, Colombia y Venezuela. Parece más que imposible.

 

¿Podemos extraer alguna lección? Claro que sí: que no se puede poner a quienes están subidos de peso; que no podemos hacer titulares a quienes son suplentes o ni siquiera juegan en sus equipos; que no podemos jugar con formaciones de equipos grandes cuando somos, en verdad, un equipo chico; que no se ganan los partidos antes de jugarlos; que sin autoridad fuera de la cancha no hay liderazgo auténtico dentro del campo de juego; que los “nombres” no ganan partidos; que tenemos que tener “actitud”, sí, pero para decir basta a quienes creen que el puesto en la Selección está garantizado por el tamaño de su cuenta en el Deutsche Bank; que también en el fútbol, la humildad, es la compañera más importante que tenemos que valorar.

 

Juan Carlos Oblitas, ex entrenador de la Selección Peruana dijo sobre los “4 fantásticos”, en una radio local, antes del partido con Paraguay: “Estos chicos han ganado fortuna pero no la gloria”.  Es dramático que hace 31 años no podamos ir a un Mundial y que llegar nos pueda tomar, a la luz de lo que vemos, otros 10 años o más. Cuesta creer que no tengamos 11 peruanos que puedan darnos esa gloria. Duele, en verdad, ver a tantos niños y jóvenes ilusionados y desilusionados. Decepciona que muchos futbolistas hayan olvidado cómo llegaron a las grandes ligas y que no comprendan que ese difícil camino transitado –y no el destino- es lo que deben mostrar como ejemplo y verdadera fortuna.

 

Alfonso Baella Herrera

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