EXPECTATIVA, FRUSTRACIÓN Y GESTOS POLÍTICOS

El nombramiento del nuevo primer ministro ha levantado expectativas en todos los sectores. Aún a pesar de no haber hecho los cambios ministeriales esperados, su sola presencia abre un espacio. No es para menos. Villanueva trae excelentes referencias, aunque en un ámbito regional; pero es, objetivamente, el primer ministro con mayor experiencia pública y mayor peso político propios. Es muy distinto si se le compara con sus antecesores Lerner, Valdés y Jiménez. Por lo menos, en el papel.

 

Pero Villanueva no tiene tiempo y deberá tomar decisiones importantes casi a partir de mañana. La seguridad es uno de los temas centrales y por el que la opinión pública medirá, en buena cuenta, el acierto de su designación. No hay duda que tiene que dar varios golpes de timón si quiere resultados. La percepción es la realidad y negar esa percepción sería sepultar esas expectativas. Pero en la dirección de modificarla son necesarios gestos políticos.

 

Uno bien sencillo es, por ejemplo, cancelar las comitivas ministeriales y oficiales, empezando por la de él. Esas caravanas de autos y motos con circulinas y sirenas que pasan a diario delante de todos los ciudadanos, inclusive contra el tráfico, como si ellos, los ministros, fueran de otra clase, son una falta de respeto. Necesitamos gestos políticos para recobrar la fe en las instituciones y en las personas que las dirigen y ese es uno bien sencillo, bien concreto y que está a su alcance inmediato.

 

Otro gesto puede ser, cambiar la dinámica del diálogo político. No esperar sino salir a buscarlo. Ir, personalmente, a ver a Keiko, Alan, Pedro Pablo a Lucho Castañeda y a todos los que aceptaron el diálogo, e inclusive a los nuevos que lo piden. Buscarlo también en las Regiones. Dejar de lado el enfrentamiento político que aunque no parece su estilo, sí lo es de varios ministros que todavía quedan con agendas personales. En eso terminó convertido el premierato por la obsecuencia de Jiménez. Cualquier puerta que encuentre cerrada sólo afirmará su liderazgo y el respaldo de la opinión pública hacia él.

 

Un tercer gesto debe provenir del propio presidente Humala. Debe respaldar a su primer ministro en los hechos. Debe aparecer junto a él más que junto a Nadine. Debe despachar más con él que con otros ministros. Y debe hacerlo meter goles y no dejarlo en posición adelantada.

 

En suma, hay mucha expectativa, ningún espacio para la frustración, poca tolerancia al error pero una enorme oportunidad frente a un gobierno que hasta ahora ha tenido lamentablemente la equivocada idea que peleándose con todos y regalando a manos llenas se acordarán de él en el 2021. Ojalá Villanueva se de cuenta que su papel es mucho más importante que eso.

 

Por: Alfonso Baella Herrera

Publicado por Expreso 3.11.13

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