EQUILIBRIO SOBRE UNA CORNISA

La primera ministra, Ana Jara, es la mejor representante política del gobierno. Ha sido una mujer sincera, franca e inteligente.19032015 Ha procurado y, mucha veces, ha logrado construir un espacio de gobernabilidad y confianza. Sin ella, no lo dudo, este último tramo del gobierno sería aún más complejo o casi inconducente.

Y es importante señalarlo a raíz, obviamente, de lo que viene ocurriendo después de la publicación que hizo ayer la revista Correo Semanal donde reveló al menos 100 mil búsquedas, realizadas por la DINI, de propiedades inmuebles, vehículos, historias clínicas y financieras sobre personas naturales y jurídicas, de políticos del gobierno y oposición, empresarios y periodistas.

Al borde de las 3 de la mañana de hoy, precisamente Jara – al término de una compleja presentación ante el congreso de la república que la citó perentoriamente- relevó de sus cargos a las cabezas de la “inteligencia” del estado peruano. A partir de hoy están fuera y deberán someterse a la justicia el Director de la DINI, Javier Briceño Carpio, el Director Ejecutivo, Iván Kamisaki Sotomayor y el Director de Contrainteligencia, Mauro Castañeda. “Los que hayan hecho algo ilegal irán a parar a la cárcel” ha dicho Jara.

Las razones reflejarían no sólo un uso ilegal e inmoral de recursos públicos sino prácticas inaceptables en democracia pero también ponen en evidencia, por lo menos, una “facción paralela” que vive, negocia y, al parecer, ahora dosifica la distribución de información.

Pero la acción de Jara es importante. Ha jugado una de las cartas más delicadas desde su asunción al cargo de premier. O salían ellos y se sometían a la investigación del Ministerio Público, o no le quedaba más que renunciar.

Sin embargo todo este nuevo escándalo obliga a respuestas a cuestionamientos fundamentales: ¿Por qué no se desmontó este aparato antes?¿Que hicieron los otros primeros ministros?¿A quién reportaban estos funcionarios?¿No sabía nada de esto el presidente o la primera dama?¿Qué otras “investigaciones ilegales”, a personajes de oposición se han realizado?¿Cómo se han gastado las decenas de millones de soles de las cuentas reservadas que aumentaron más de 600% en los últimos tres años de este gobierno?

En el fondo, todo este asunto, refleja absoluta torpeza en el manejo de un recurso estratégico, como la inteligencia, que en lugar de buscar delincuentes y facinerosos –verdaderos enemigos de todos los peruanos- gasta millones en seguir a periodistas, empresarios y sus familiares en lo que parece el acopio de información para futuros chantajes o cosas peores.

Por lo pronto más importante que los que están podrían ser algunos de los que no aparecen allí. No están en los #DiniLeaks, aparentemente, Nadine Heredia ni sus familiares. Es curioso. También lo es que la primera ministra reveló que el ex ministro del Interior Daniel Urresti nunca le contestó el oficio que le envió pidiéndole información sobre el “reglaje” ordenado por la Jefa de la Sunat a un familiar. Es curioso también que uno de los files abiertos haya sido para Oscar López Meneses, pero desde antes que se revelara el ilegal resguardo de su casa, o el archivo de Martín Belaúnde Lossio, también desde antes de sus problemas con la justicia, y de otros personajes vinculados a la pareja presidencial.

En fin, Jara parece equilibrista. Va a requerir mucho más que lo hecho y dicho en el congreso para evitar una censura. Veremos si la providencia la sigue acompañando.

Por: Alfonso Baella Herrera

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