EL CAMINO PARA SER CAMPEONES MUNDIALES

Alemania derrotó a Argentina y se coronó campeón mundial. El 1 – 0 del marcador final pareció apretado. No es así y sería bueno, si realmente nos gusta el fútbol y queremos nuestra camiseta, mirar con humildad y aprender. Los campeones no ganaron la copa por casualidad y menos por suerte; el triunfo del pasado Domingo tiene una historia que vale la pena repasar.

 

En el año 2,000 Alemania hacía papelones en la Eurocopa. La Bundesliga, con sus 36 clubes y la Asociación Alemana de Fútbol (DFB, por su siglas en alemán) aceptaron que tenían un problema. Hicieron un diagnóstico, construyeron una visión de futuro, trazaron una estrategia e invirtieron 700 millones de dólares. La Bundesliga la llamó “Academias de Fútbol” y la DFB “Programa de formación de talentos”. El foco fue la alianza fútbol-sistema escolar; desde el jardín hasta el final de la secundaria.

 

“La escuela es lo más importante, después viene el fútbol” sostenía Robin Dutt, director de deportes de la DFB enfatizando la creación de hábitos saludables y el disfrute del deporte entre chicos de 3 a 10 años. Además la DFB capacitó 20 mil maestros en entrenamiento de fútbol básico con la idea de buscar, encontrar y formar talentos. A partir de los 11 años, 14 mil adolescentes, con aptitudes claras, siguieron los programas “Desarrollo de Talentos” y “Promoción de élite”.

 

El sistema empezó con 36 escuelas educativas de excelencia en fútbol, una por cada club de liga. Son instituciones de elite a las que sólo ingresan chicos de entre 11 y 18 o 19 años cuidadosamente escogidos por su potencial futbolístico. Diez años después este modelo trajo resultados.

 

Hoy la mitad de los jugadores de la Bundesliga viene de esas academias. El autor del único gol en la final, Mario Götze, de 22 años, entró a la academia del Borussia Dortmund en el 2000, a los 8 años y debutó en el fútbol profesional a los 17 años, cuando todavía estaba en la secundaria. El arquero Manuel Neuer y los jugadores Müller, Lahm, Schweinsteiger, Khedira, Draxler, Kroos, Hummels, Tasci y Özil también se educaron en las academias.

 

Pero no es sólo fútbol, son principios educativos que moldean al alumno para competir en todo terreno. Los dirigentes futbolísticos alemanes insisten en conceptos como “calidad educativa”, “evaluación”, “incentivos educativos” y están convencidos de la relación entre alto desempeño deportivo y alta performance escolar. El desarrollo de la autoestima y la confianza que trae el éxito escolar redundan también en el fútbol. De ahí que el apoyo escolar sea una parte clave en la formación de talentos. En palabras de Dutt: “En definitiva necesitamos jugadores inteligentes”.

 

Como vemos, los campeones son mucho más que futbolistas y los dirigentes mucho más que futboleros. En el centro está la formación y la educación pero sobre todo el trabajo planificado y comprometido. Podemos y debemos ir al mundial, no importa si es en el 2018, 2022 o 2026, pero para hacerlo debemos comenzar por tener un plan y personas que lo puedan ejecutar.

 

Por: Alfonso Baella Herrera

Publicado en Expreso el 20.7.2014

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