El caballo de Troya

Cuenta la historia que los griegos dejaron en la playa un enorme caballo de madera que fue llevado, por los troyanos, como un trofeo de guerra. El caballo fue introducido a la impenetrable ciudad de Troya. Dentro estaban, escondidos, un puñado de soldados griegos que esperaron el final del festejo por la supuesta victoria para salir de su escondite e incendiar, matar y destruir completamente la inexpugnable ciudad y sus ciudadanos. Troya, poderosa e imponente, sucumbió.

 

Este acontecimiento mítico ocurrido hace más de mil doscientos años antes de Cristo es siempre usado como una metáfora para reflexionar sobre las apariencias o sobre la inocencia con que a veces solemos actuar. Algunas veces creemos traer a casa a quienes pensamos son amigos cuando en realidad son enemigos y se han valido de una apariencia, un engaño o una circunstancia determinada para timarnos y, finalmente,  hacernos daño.

 

A tres semanas y media del 17 de marzo, día en que 6 millones iremos a las urnas para decidir si la alcaldesa Villarán se queda o se va,  es importante leer la historia universal y reflexionar.

 

Existe una campaña multimillonaria, con fondos cuyo origen son un misterio, y que lleva como mascarón de proa a la alcaldesa Villarán de la Puente. Atrás de la misma –y en estratégico silencio– se agazapan movimientos y dirigentes que son los mismos que hace sólo unos meses agitaban con inusitada violencia Cajamarca y Espinar; y que son los causantes de la parálisis de nuevas inversiones en varias provincias.

 

Los que han paralizado y violentado varias ciudades piden ahora que Lima no se paralice. Qué ironía y qué paradoja.

 

Lo que viene ocurriendo sólo confirma la unión de enormes intereses políticos cuyo único fin está bien lejos de defender la indefendible gestión de Villarán de la Puente y pone, más bien, en evidencia la gigantesca campaña de un proyecto político que  ha visto, con este revocatoria, amenazado su camino hacia el 2014 y el 2016. No hay duda.

 

Si triunfa el NO el país y el Gobierno están notificados. Ollanta Humala tendrá el perfecto pretexto o el temor para girar hacia ellos. El país cambiará de rumbo. Villarán de la Puente, Zegarra, Glave y compañía pasarán a ser los héroes y los nuevos representantes de este proyecto que ya le ha costado a la ciudad y también al país.

 

¿Es consciente de este peligro nuestra clase dirigente? No lo creo y lo lamento. Hay mucha gente que se pone de perfil o no se preocupa por entender lo que es evidente. La codicia y la poca responsabilidad destruyeron Troya. Veremos si el 17 de marzo hemos aprendido cuál debe ser el papel que a cada uno le toca en esta coyuntura.

 

 

Alfonso Baella

@alfonsobaella

 

Publicado en el diario Expreso

http://www.expreso.com.pe/blog/semaforo-electronico-49

  • Facebook
  • Twitter
  • Google Bookmarks
  • Google Buzz
  • LinkedIn
  • Tumblr
  • Yahoo! Bookmarks
  • E-Mail

One Comment

  1. Mario Salazar says:

    El mundo al revés, una alcaldesa que le va a cambiar la cara a Lima con inversiones privadas, y una parte de la derecha (yo lo soy pero no fanático) que se pone de lado de los menos ilustres individuos, Marco Tulio, Castañeda Ocio, Rey, Mariátegui, Mulder, etc. Y bueno, parece que Lima tendrá transporte moderno y ordenado…y gente que dirá hasta que lo haga ¿crees que lo hará? ¿cuanto ganará con ello?. Cudioso, así lo hiciera genial (todo indica será así) no votaría jamás por la izquierda en presidenciales, allá los traumados que piensan que todos mezclamos lo municipal con lo presidencial. Como sea veamos como acaba la aventura de la alcaldesa del terrorismo.:)

Leave a Reply