DEMASIADO PRONTO

La caída de 10 puntos en la aprobación presidencial es una alarma con respecto al manejo del gobierno del presidente Kuczynski. Si bien esta misma encuesta puede ser vista desde una perspectiva positiva -52% aún aprueba a PPK- es necesario por lo menos hacer dos cosas. Primero, es conveniente aceptar la realidad: hay cosas que el gobierno de PPK no viene haciendo bien o están debajo de la expectativa general. Y en segundo lugar esta el hecho que la mayoría de problemas que ha enfrentado el régimen no vienen de fuera sino del interior del gobierno.

b02112016Con respecto a lo primero es evidente que existe una ansiedad generalizada en el país por resultados. Una buena parte de quienes votaron por PPK lo hicieron en la seguridad que era el camino mas rápido para el relanzamiento de la economía y para el despegue del país hacia el “primer mundo”, tal y como lo prometio PPK en campaña. Su triunfo y el acierto en el nombramiento de Fernando Zavala como Presidente del Consejo de Ministros y del reclutamiento de varios de sus ministros, hacían pensar que desde el arranque veríamos un giro dramático en relación a lo que fue el gobierno anterior. Sin embargo después de casi 100 días ese giro dramático, ese cambio sustancial y esa diferencia abismal no se han dado aún.

Esta situación puede deberse a que, como todos sabemos y es justo reconocer, el Estado es realmente una suerte de viejo dinosaurio que engulle las buenas intenciones junto con los viejos ideales y que por su propia naturaleza ni se mueve, ni cambia, ni está dispuesto a que alguien altere su existir. Cambiar la dinámica, la cultura y el ritmo del viejo Estado peruano es casi imposible. Sin embargo precisamente porque todos conocemos la dimensión de la obra esta coyuntura era –y todavía es- la gran oportunidad para hacer los cambios fundamentales que todos sabemos serán quizá dolorosos o hasta costosos políticamente pero indispensables. Ejemplos muy simples son la reforma policial, laboral, educativa, política y en salud, solo para señalar lo más urgente. Es decir existe el espacio pero la pregunta que comienza a recorrer con insistencia las mesas de conversación es: ¿Entiende el gobierno lo que hay que hacer? Y más delicado aún: ¿Estará dispuesto a hacerlo?

El segundo punto tiene que ver con que buena parte de esa decepción -que se esconde detrás de esa caída de 10 puntos en la aprobación- está en el centro del poder. El tema de los asesores presidenciales son responsabilidad exclusiva del Presidente. El los escogió, el los nombró y, a pesar que se lo advirtieron, el los mantuvo. Pero además algunos vice ministros y algunos asesores ministeriales tampoco han sido un muro de virtudes. Si a esto sumamos la relación cada vez más distante con su propia bancada congresal es evidente que los guarismos que señala la encuesta no son sino la pura realidad.

La preocupación es que no llegamos aún a los 100 días y el gobierno, según parece, va perdiendo a paso firme el único apoyo que lo hace fuerte: la opinión pública. PPK debe mirar con mucho cuidado no solo las encuestas sino el tablero político y las ansias electorales. Si a lo que vemos se le suma los primeros pasos en la organización de la campaña del ppkausismo para el 2018 el escenario puede convertirse en tan ingobernable como jamás hayamos visto.

Publicado en Expreso y Posición.pe

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