CÁLLELES LA BOCA MINISTRO

 

 

El Ministro del Interior, Daniel Urresti sorprendió a todos cuando anunció, en las últimas horas, que iniciará una investigación por lavado de activos a todos sus antecesores de cartera y a los ex directores generales de la policía nacional.
Imaginamos que esa decisión debe haber caído muy bien en quien más lo respalda; es decir, la pareja presidencial. El presidente y la primera dama, creen firmemente –aunque equivocadamente- que la confrontación es el mejor camino del gobierno, del respeto de la opinión pública y que, exhibir esa actitud, es mostrar iniciativa política.

 

Más que un ánimo anticorrupción, en este caso, lo que parece mover a nuestro ministro es un espíritu espoliador, vengativo y de escarmiento. Responder con investigaciones a quienes lo critican; y amenazar, con los tribunales, a quienes lo desafían, no parece la mejor solución.

 

Coincide esto con algunas cifras oficiales publicadas por el Instituto Nacional de Estadística e Informática sobre el incremento de la delincuencia en nuestro país. Esos guarismos no son una crítica ni una bravuconada. En realidad son la prueba más evidente que este gobierno, como otros en el pasado, no logra articular acciones con resultados objetivos; y no sólo televisivos.

 

Los delitos contra la vida, el cuerpo y la salud pasaron, en el año 2011, de 24,244 a 29,497 en el 2013; contra el patrimonio, de 139,263 en el 2011 a 179,163 en el 2013; contra la seguridad pública, de 19,653 en el 2011 a 34,398 en el 2013. Lo paradójico es que el Ejecutivo ha ordenado, desde que se inició este gobierno, un incremento de 40% en el presupuesto de seguridad que hoy bordea los 6,810 millones de soles (Ver cuadro: bit.ly/132hHow ). La pregunta simple es: ¿Dónde está ese dinero?

 

Los ciudadanos debemos apoyar a nuestras autoridades en sus esfuerzos en la lucha contra la delincuencia. Pero estas no deberían ocupar su tiempo en responder a quienes, con razón o no, critican su accionar. Los ministros de estado están para ejecutar políticas públicas no para hacer del cargo un espacio para resolver rencillas personales. Urresti no debe dar la impresión de intolerante. Menos cuando, de cumplir su amenaza, los primeros que deberían ser investigados son sus antecesores en este gobierno; que no son pocos.

 

Hay que desearle éxito a nuestro Ministro del Interior. Ojalá pueda cambiar las malas cifras que hoy miden su desempeño. El país lo pide a gritos. Ojalá, también, se inspire en la persecución de Orellana Rengifo y Belaúnde Lossio. La captura de ambos sí sería un acto para callar a sus críticos más acérrimos, para el aplauso ciudadano y hasta para sorprender a los inquilinos palaciegos.

 

Por: Alfonso Baella Herrera

Publicado por El Montonero 31.10.2014

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