“Abugattadas”

Terminaron las sesiones parlamentarias y el período legislativo más
triste y, a decir de muchos, más desafortunado en la historia del
Parlamento peruano.

 

Coincide esto con el primer año de Ollanta Humala y Daniel Abugattás
en el Poder Ejecutivo y en el Legislativo, respectivamente, y mientras
el primero cae peligrosamente –cerca de 12% puntos en cuatro semanas
sin que se sospeche qué lo detendrá- el segundo ya se ubica más bien
en el inframundo político con casi el 90% de la opinión pública que
piensa que el trabajo de la institución que dirige es regular o malo.

 

Los congresistas, salvo honrosas excepciones que no llegan ni a una
docena, han perdido valor, imagen y majestad. El Congreso luce sin
iniciativa política para resolver ni lo urgente ni lo importante.

 

A esto se llegó por oscuros caminos que es bueno recordar. Por un lado
estuvo, desde el primer momento, una casi inexistente cultura
democrática que siguió con la aparición de una fauna de especímenes
inimaginables entre nuestros “padres de la patria”. Asi, la prensa
descubrió “comeoros”, ”robacables”, ”perromuertos”, “proxenetas”,
“plagiadores” y “violadores” que convirtieron la institución más
importante de la democracia en un circo difícil de soportar. El
incidente “Chehade”, fue como cereza en un pastel, que nos enseñó que
cuando se trata de “tapar incorrecciones”, ahí sí, actúan rápida,
coordinada y corporativamente.

 

Sin espíritu autocrítico, Daniel Abugattás, que tuvo todo para hacer
una gestión exitosa o por lo menos regular, se enfrascó en iniciativas
irrelevantes, como las “Sesiones Descentralizadas”, el “Programa de
Gestores” o la “Sede de Verano” del Congreso, que ante la presión de
la opinión pública, quedaron en el olvido colmando la paciencia de los
ciudadanos. Vale la pena no olvidar su visita al recién remodelado
Estadio Nacional para “pedir cárcel para los que hicieron la
remodelación” pero asistiendo, meses después, a ver y bien contento,
y en el mismo “Estadio de la Corrupción”, el partido Perú-Colombia.

 

Como si los problemas del país y las verdaderas urgencias legislativas
no hubieran existido, su administración, se dio tiempo para meterse en
despidos de personal con décadas de servicio en el Congreso
confirmando un errático proceder hasta en el último minuto.

 

En suma, pésima dirección congresal, mediocres presidentes de
comisiones y escándalos de todo calibre, son el balance ante la
opinión pública del primer año de labor legislativa de Gana Perú.
Quedan temas realmente importantes como le elección del Defensor del
Pueblo, los directores del BCR y los miembros Tribunal Constitucional,
sólo para mencionar algunos. Pero lo más importante es que el Congreso
debe recobrar, por un lado, la iniciativa política que le corresponde
por naturaleza y, por el otro, la sensatez y el sentido común que le
devuelvan legitimidad y liderazgo. El país requiere fortalecer sus
instituciones democráticas y cambiar el triste espectáculo que hemos
visto en el ultimo año. Las nuevas autoridades deben dejar bien en
claro que, de “Abugattadas”, fue más que suficiente.

 

  • Facebook
  • Twitter
  • Google Bookmarks
  • Google Buzz
  • LinkedIn
  • Tumblr
  • Yahoo! Bookmarks
  • E-Mail

One Comment

  1. percymontero says:

    Alfonso. ¿Adivina quién fue la asesora personal de Daniel Abugattás durante su gestión como presidente del Congreso? Giovanna Peñaflor de Imasen fue contratada para ese servicio y creo que apelando a tus contactos debes indagar qué hizo IMASEN durante la gestión de este sujeto. Otro persona que debes investigar es Orlando de la Flor, de http://visionariatv.com/. Se la llevó muy fácil haciendo spots televisivos con imágenes hechas por los camarógrafos del Congreso. Todo por ser “amigos” de los amigos de Abugattás. Indaga y te llevarás grandes sorpresas. “Vittocho” puede ayudar a obtener documentos porque ambos contratos no aparecen en la página de Transparencia del Congreso.

Leave a Reply