Archive for Marzo, 2010

Alegría se lanza contra el caos del tránsito y propone ley que prohíbe obras un año antes de las elecciones

Alegría se lanza contra el caos del tránsito y propone ley que prohíbe obras un año antes de las elecciones

Por: Alfonso Baella Herrera

Gonzalo Alegría se lanza con interesante proyecto de ley en favor de los vecinos

Gonzalo Alegría, candidato de Acción Popular, a la Alcaldía de Lima, señaló que  ha propuesto, a través de la bancada de este partido en el Congreso de la República,  un proyecto de ley para prohibir que los municipios realicen nuevas obras un año antes de las elecciones y que con esto sometan a los vecinos a los suplicios y al caos por la congestión del tránsito que generan.

Estas declaraciones las hizo en medio del nuevo cruce a desnivel que se viene construyendo el Alcalde Lima, Castañeda Lossio,  entre las avenidas Caminos del Inca y Primavera, en Santiago de  Surco.  “Esto tiene que terminar y no vamos a permitir que bajo el pretexto de hacer obras los alcaldes se acuerden de ser tales el último año y conviertan todos los distritos en una suerte de zona de desastre o de catástrofe, restándole productividad a los trabajadores, que ahora emplean dos, tres y hasta cuatro horas al dia para trasladarse a sus trabajos,   afectando seriamente la calidad de vida de todos los vecinos de Lima”.

Alegría que anda todavía en el pelotón de los “pitufos”, es decir, de los candidatos que no despegan aún, busca con esta denuncia e iniciativa legislativa mostrar parte de su plan como Alcalde de Lima.

Gonzalo nos concedió  una entrevista en la que señala estos detalles y que, en su segunda parte, toca a los candidatos municipales y a la campaña en curso.

Entrevista 1ª. Parte.: Caos en el tránsito y proyecto de fiscalización.

Entrevista 2ª. Parte: Los candidatos y sus propias posibilidades

by × 19 Marzo 2010 ×

Las revoluciones no violentas pueden cambiar al mundo desde las redes sociales

Por: Alfonso Baella Herrera

Fin de semana de trabajo o descanso, dependiendo… yo hago ambos aunque escribir no es realmente un trabajo sino una manera de reflexión. Por lo menos para mí.

En la misma dirección de lo que vengo escribiendo…redes, política, tecnología e innovación…encontré un artículo muy interesante.

Quería compartirlo contigo. Es un buen punto de vista sobre cómo, sin armas, sin piedras, sin palos, sin gritos y sí, con ideas, pensamientos, organización y, yo creo, con redes sociales bien organizadas se puede hacer cualquier revolución o cambio radical dentro de una sociedad y sobre todo, en democracia.

Hoy, tenemos en la punta de los dedos la enorme posibilidad de comunicarnos y cambiar las cosas que no nos parece que están bien. Hay que hacer clic y movilizarse. Los gobiernos tiemblan cuando alguien puede protestar sin violencia porque sólo es la idea frente al estado o la autoridad abusiva.  Lo dejo ahí… piénsalo.

Los cambios se pueden dar y sólo basta que uno quiera que estos cambios se den.

Te paso este artículo. Me pareció útil y ciertamente revelador y nuevamente pensé en compartirlo con alguien especial.

Buen fin de semana,

Alfonso Baella Herrera


Por Stephen Zunes

La insurgencia armada cobra un alto precio en vidas humanas.  Los movimientos no violentos de “poder popular” alcanzan el éxito cuando despiertan la atención general de la represión oficial, ganando el apoyo de los indecisos.

Stephen Zunes, profesor de ciencias políticas en la Universidad de San Francisco, es coeditor principal del libro Nonviolent Social Movements (Movimientos Sociales No Violentos) (Blackwell, 1999) y presidente del comité de asesores académicos del Centro Internacional sobre Conflictos No Violentos.

Las campañas de acción no violenta, un componente de la vida política desde hace miles de años, cuestionan los abusos de las autoridades, han emprendido reformas sociales, exigido el fin de un régimen colonial, y protestado contra el militarismo y la discriminación.

Mohandas Gandhi, en la India, y  Martin Luther King Jr., en Estados Unidos, brillantes pensadores estratégicos e importantes líderes morales, son quizás las figuras más reconocidas del movimiento no violento. El compromiso de ambos con este movimiento se debía a su efectividad en sus respectivas luchas, y se fundamentaba en la profunda convicción de la acción no violenta como principio ético.  Sin embargo, en muchos aspectos el empeño de Ghandi y King con el principio de la no violencia era raro, ya que la gran mayoría de movimientos no violentos y sus líderes no fueron pacifistas, sino que más bien adoptaron la acción no violenta como un medio estratégico ideal para impulsar sus causas.

De hecho, las luchas mayormente no violentas libradas en las últimas décadas no sólo han logrado importantes reformas políticas y sociales a favor de la causa de los derechos humanos, sino que también han derrocado del poder a regímenes represivos y obligado a sus líderes a cambiar su forma de gobernar.  Como consecuencia de ello, la resistencia no violenta ha ido evolucionando de una estrategia adecuada, fundada en principios religiosos o éticos, hasta convertirse en un método de lucha bien ideado, e incluso ya bien establecido.

En los últimos treinta años hemos sido testigos de un notable y rápido ascenso de insurrecciones populares no violentas contra dirigentes autocráticos.  Los movimientos no violentos del  “poder popular” han sido los responsables del avance del cambio democrático en unos 60 países durante este mismo período y del consecuente y obligado inicio de importantes reformas en muchos países.  No obstante el hecho de ser suprimidas, otras luchas también plantearos serios desafíos a otros déspotas.

A diferencia de la lucha armada, la insurrección no violenta es un movimiento organizado de resistencia popular contra la autoridad del gobierno que, de manera consciente o por necesidad, optan por no recurrir al uso de las armas de la guerra moderna.

A diferencia de los movimientos políticos convencionales, las campañas no violentas suelen utilizar recursos tácticos que no se atienen a las normas generalmente observadas en los procesos de electoralismo y cabildeo político.  Entre estos recursos figuran huelgas, boicots, protestas en masa, ocupación de espacios públicos, rechazo a pagar impuestos, destrucción de símbolos de la autoridad gubernamental (como puede ser el documento oficial de identidad), desacato de edictos oficiales (como toque de queda), y la creación de instituciones alternas para la legitimación política y la organización social.

El por qué del éxito de la no violencia

La opinión que por muchos años prevaleció era que los regímenes autocráticos sólo podían ser derrocados por medio de la lucha popular armada o la intervención militar extranjera.  Sin embargo, cada vez más se ha tomado conciencia del poderoso efecto de la acción no violenta sobre la acción violenta.  Un estudio académico de reciente elaboración, que analizó 323 importantes insurrecciones a favor de la autodeterminación y la eliminación de un régimen autocrático en el siglo pasado, reveló que importantes campañas no violentas fueron exitosas un 53 por ciento de las veces, mientras que las campañas mayormente violentas lo fueron sólo un 26 por ciento. (Maria J. Stephan and Eric Chenoweth. “Why Civil Resistance Works: The Logic of Nonviolent Conflict.” International Security, vol. 33, no. 1, Summer 2008.)

Son varias las razones que explican por qué los insurgentes se han apartado de la lucha armada a favor de la acción no violenta.  Una es el creciente reconocimiento de que la guerra de insurgencia es cada vez más costosa.  En los últimos años, la tecnología ha dado a los poderes establecidos una ventaja mayor para la derrota o neutralización, como mínimo, de la insurgencia armada.  Aun cuando un movimiento revolucionario armado sea exitoso, su victoria llega acompañada del desplazamiento de grandes segmentos de la sociedad, de la destrucción de haciendas y aldeas, el deterioro de la infraestructura de las ciudades y de gran parte del país, la ruina de la economía y la devastación general del entorno natural.  El resultado de estas experiencias es el creciente reconocimiento de que el costo de librar una insurrección armada supera sus beneficios.

Otro factor a favor de la no violencia es la tendencia a que, una vez en el poder, los movimientos armados que han ganado la victoria en la lucha contra una dictadura no establezcan un sistema político pluralista, democrático e independiente capaz de apoyar el desarrollo social y económico y de favorecer los derechos humanos. Estas deficiencias son, en parte, consecuencias de una contrarrevolución, de desastres naturales, de  una intervención extranjera, de embargos comerciales y de otras circunstancias fuera del control del movimiento popular victorioso.

Sin embargo, la opción de recurrir a la lucha armada para conseguir el poder tiende a agravar estos problemas y a crear otros nuevos.  Por una parte, la lucha armada a menudo fomenta el accionar de grupos secretistas y elitistas que minimizan la democracia y muestran poca tolerancia por el pluralismo.  A menudo, desacuerdos que podían resolverse de manera pacífica con instituciones civiles, provocan luchas sangrientas entre diversas facciones.  Algunos países han sufrido golpes militares, o guerras civiles, poco después de que un movimiento revolucionario haya derrocado el poder colonial o a un dictador autóctono.  Otros han creado una dependencia extrema con la fuerza extranjera que les facilita las armas para mantenerse en el poder.

Asimismo, cada vez más se toma conciencia de que la resistencia armada tiene el efecto de movilizar a los elementos indecisos de la población, que recurren al gobierno para su seguridad. Si el gobierno enfrenta una insurgencia violenta,  sus medidas represivas son fácilmente justificables.  Sin embargo, el uso de la fuerza contra un movimiento de resistencia no armado genera una mayor solidaridad entre los opositores del gobierno.  Algunos han comparado este fenómeno con el arte marcial de aikido, pues el movimiento opositor hace uso de la represión del poder oficial para sus propios objetivos.

King y Gandhi asumieron la no violencia tanto por principio como por estrategia.

A todo lo anterior se debe agregar que las campañas no armadas cuentan con muchos más participantes, aparte de los jóvenes capaces y sanos que integran las filas de las guerrillas armadas, ya que hacen usan bien el apoyo que su movimiento popular recibe de la mayoría de la población.  La resistencia no armada también alienta la creación de instituciones alternas que debilitan aún más el estancamiento de la represión, y son la base de un nuevo orden independiente y democrático.

La resistencia armada suele fracasar cuando legitima el uso de tácticas represivas. A menudo sucede que la violencia de los grupos de la oposición es favorable a los gobiernos autoritarios, que incluso la incitan a ella por medio de agentes provocadores para justificar la represión del Estado.  Sin embargo, no es raro que si toman medidas violentas contra los disidentes no armados se produzca un momento decisivo en el conflicto.  Un ataque del gobierno contra manifestantes pacíficos puede hacer que las protestas periódicas se conviertan en una insurrección de envergadura.

Sembrando la discordia

Los movimientos de resistencia no armada tienden además a sembrar la discordia en los mismos círculos del gobierno.  No es raro que haya una diversidad de opiniones sobre cómo hacer frente a la resistencia, ya que si el gobierno está poco preparado para abordar una revuelta pacífica, mucho menos lo está para suprimir una revuelta armada. Sin embargo, la represión violenta de un movimiento pacífico puede a menudo alterar la percepción que el pueblo y las élites tienen de la legitimidad del poder, razón por la que los funcionarios del Estado suelen recurrir menos a la represión contra los movimientos no violentos.  Además, algunos elementos  favorables a un gobierno no muestran mucho interés en las consecuencias de un compromiso pactado con los insurgentes, siempre que su resistencia no sea violenta.

Otro efecto de los movimientos no armados es que aumentan la probabilidad de deserciones y promueven la falta de cooperación de oficiales desmotivados de las fuerzas militares y de la policía, mientras que las revueltas armadas legitiman el poder de coacción del gobierno, lo que refuerza su auto percepción como protector de la sociedad civil.  El poder moral de la no violencia es sumamente importante para la capacidad del movimiento de oposición de generar un nuevo contexto en la percepción de los segmentos claves de la población — público general, élites políticas y militares –que incluso no tienen ningún reparo en apoyar el uso de la violencia en contra de insurrecciones violentas.

La eficacia de una resistencia no violenta que fomenta la discordia entre los partidarios del orden establecido es evidente, no sólo porque resta efectividad a las tropas del gobierno, sino porque también cuestiona las actitudes de toda una nación, e incluso de activistas extranjeros, que fue el caso de la lucha de los sudafricanos en contra del apartheid.  Las imágenes transmitidas a todo el mundo de manifestantes pacíficos, entre ellos gente de raza blanca, clérigos y otros “ciudadanos respetables”, dieron legitimidad a las fuerzas antiapartheid y socavaron el gobierno sudafricano de una manera que no le hubiera sido posible a una rebelión armada.  Según crecía la resistencia no violenta en el país, así aumentaba la presión de la comunidad internacional con sanciones económicas y otras tácticas solidarias, que elevaron el costo de mantener el sistema apartheid.

Dado los vínculos interdependientes de la comunidad mundial, el público extranjero interesado en un conflicto puede jugar un papel tan importante como el de la comunidad local.  Así como Ghandi apelaba a los ciudadanos británicos en Manchester y Londres, los organizadores de los movimientos de derechos civiles en el sur de Estados Unidos difundían su mensaje a toda la nación, y ultimadamente a la administración del presidente John Kennedy.

La insurgencia en el bloque soviético fue divulgada por los noticieros de televisión en todos los países, legitimando las protestas locales que ya no eran vistas como incidentes aislados,  organizados por un movimiento disidente de corta duración. En 1986, la función de los medios de comunicación de todo el mundo durante el movimiento popular contra Marcos fue decisiva para obligar al gobierno de Estados Unidos a reducir su apoyo al dictador de las Filipinas.  A finales de la década del 80, la represión israelí contra  las protestas no violentas de los palestinos, durante la primera Intifada, despertó la solidaridad sin precedente de la comunidad internacional con la lucha palestina contra la ocupación militar extranjera.  Tal como observara Rashid Khalidi, erudito palestino-estadounidense, los palestinos “por fin lograron plantear la realidad de su victimización ante la opinión pública internacional”.

Un factor consecuente con la resistencia no violenta es la creación de estructuras alternas que proporcionen el soporte moral y práctico para lograr un cambio social fundamental.  Las estructuras paralelas en la sociedad civil pueden restar fuerza al control del Estado, tal como sucedió en toda Europa Oriental hasta llegado el momento de los acontecimientos de 1989.

En Filipinas, Ferdinand Marcos no perdió el poder en 1986 por la derrota de sus tropas y el asalto al Palacio de Malacañang, sino porque perdió el apoyo que necesitaba para mantener su autoridad, y su palacio se convirtió en el único lugar donde podía ejercer efectivamente su control.  El mismo día que Marcos tomaba posesión del cargo de presidente por otro mandato más en una ceremonia oficial del Estado, la candidata de la oposición, Corazón Aquino, viuda del asesinado opositor de Marcos, juramentaba de forma simbólica como presidenta del pueblo. Dado que muchos filipinos consideraban que la elección de Marcos era fraudulenta, la mayoría  proclamó su lealtad a la presidente Aquino y no al presidente Marcos. Esta transferencia de lealtad, de una fuente de autoridad y de poder legítimo a otra, es clave para el éxito de un levantamiento popular no violento.

Si se da la circunstancia de que una revolución no violenta cuenta con la participación popular necesaria, es muy posible que en el transcurso hacia la victoria pueda arrancar la autoridad política de las manos del Estado y consignarla en las instituciones de la sociedad civil, según estas instituciones paralelas vayan adquiriendo mayor efectividad y legitimidad.  Cabe pensar que el Estado se hará cada vez más impotente e irrelevante según las instituciones paralelas no gubernamentales vayan asumiendo un número cada vez mayor de las tareas de gobernar una sociedad, le proporcione servicios a la población y establezca equivalentes funcionales a las instituciones del Estado.

Raíces autóctonas

Al citar el apoyo financiero de algunas fundaciones, receptoras de fondos de algunos gobiernos occidentales, a los grupos de la oposición que participaron en las llamadas revoluciones de colores en las naciones de Europa Oriental y la ex Unión Soviética, algunos regímenes autoritarios han negado la legitimidad popular de estos movimientos favorables a la democracia, denunciándolos como meros “golpes suaves de Estado”, tramados por Estados Unidos y otras potencias occidentales. El financiamiento externo no es causa de una revolución no violenta, liberal y democrática, como no lo fue el apoyo financiero y material a movimientos izquierdistas para las revoluciones socialistas armadas del pasado Un activista birmano de derechos humanos comentó, al hablar sobre la tradición centenaria de resistencia popular en su país, que la mera idea de que sea un extranjero quién organice al pueblo birmano para una campaña de acción no violenta, equivale a “enseñarle a una abuela a pelar cebollas”.

El éxito de las revoluciones, no importa su orientación ideológica, es la consecuencia de una serie de condiciones objetivas.  Ninguna cantidad de dinero puede obligar a cientos de miles de personas a abandonar sus puestos de trabajo, hogares, escuelas y familias para enfrentar a los tanques, a una fuerza policial fuertemente armada o a poner su vida en riesgo, a menos que sus motivos sean sinceros.

A lo largo de la historia se han dado casos de potencias extranjeras promoviendo el cambio con invasiones militares, golpes de Estado y otros tipos de derrocamiento instalando en el poder a una minoría no democrática. Contrario a ello, los movimientos no violentos de poder popular posibilitan el cambio de régimen al facultar a una mayoría que favorece la democracia.

No existe una formula establecida para el éxito que pueda ser aplicada por un gobierno extranjero, o una organización no gubernamental extranjera, porque las alineaciones históricas, culturales y políticas de cada país son únicas. Ningún gobierno extranjero, ni una ONG, puede reclutar o movilizar a la gran cantidad de ciudadanos que un movimiento requiere para desafiar efectivamente al liderazgo político establecido y, mucho menos, para derrocar un gobierno.

Por ello, la mejor esperanza de impulsar la libertad y la democracia entre las naciones oprimidas del mundo no surge de las luchas armadas ni de la intervención de potencias extranjeras, sino de las organizaciones de la sociedad civil comprometidas en acciones no violentas con fines estratégicos.

by × 13 Marzo 2010 ×
Vecinos usan las redes sociales para protestar por intento de cierre de colegio en San Miguel

Vecinos usan las redes sociales para protestar por intento de cierre de colegio en San Miguel

Por: Alfonso Baella Herrera

Un grupo de ex alumnos, padres de familia y vecinos del colegio 1 de Mayo, en San Miguel, Lima-Perú,  está decidido a evitar, a toda costa, que cierren nuevamente el colegio de sus hijos y no han tenido mejor idea que unirse utilizando las redes sociales para protestar contra el CAFAE.

Rocío Fuentes y Jessica del Aguila, administran esta protesta desde las redes y han creado: No al cierre del colegio 1 de Mayo. “No vamos a dejar que cierren el colegio y estamos convocando a movilizarnos en contra del CAFAE EsSALUD” ha dicho Rocío, ex alumna,  cuya pagina supera los 430 “fans” en sólo semanas.

Pero el terreno en cuestión y los derechos sobre él tienen también su historia.  Originalmente construido sobre 30 mil metros cuadrados y comprado con fondos administrados por el Comité CAFAE – IPSS, en 1982, ha sido entregado, en parte en alquiler, por 8 mil dólares mensuales al Hospital Mongrut.   Rosario Marcelo, representante de parte de los trabajadores, ha dicho que ellos no están de acuerdo con el cierre y que siendo un terreno de propiedad de los trabajadores entonces la potestad o el destino del mismo deben decidirlo ellos.

En la misma línea de pensamiento está  María Zeballos, representante de los padres de familia de este centro educativo que ha dicho que ellos continuarán con sus actividades de movilización con los padres y ex alumnos, “el colegio no será cerrado y los padres de familia estamos para defender la educación de nuestros hijos”. Este centro educativo ha sido escenario de enfrentamientos violentos que fueron registrado y difundidos por la televisión local en su momento.

Pero la pugna continúa. Miguel Mendoza, Presidente de la Asociación de Propietarios de Residencial Callao, se opone también al cierre porque considera que destinar este terreno a un complejo habitacional pone en peligro la calidad de vida, la vialidad, la seguridad y la armonía del vecindario.

Asi están las cosas en este colegio. Hay, aparentemente, dos grupos que se oponen y uno de ellos hasta con matones. Por un lado CAFAE EsSalud, y por otro padres de familia, ex alumnos y vecinos. Estos últimos usan el poder de facebook y han comenzado a organizarse para informarse, incentivar, viralizar y movilizarse. La batalla virtual acaba de comenzar y las fuerzas se están agrupando.

by × 12 Marzo 2010 ×
Algunas reflexiones sobre el poder de las redes sociales a raíz del manifiesto del cluetrain

Algunas reflexiones sobre el poder de las redes sociales a raíz del manifiesto del cluetrain

Por: Alfonso Baella Herrera

Las redes sociales tienen que cambiar la forma de participación en política

El Manifiesto Cluetrain es un listado de 95 conclusiones ordenadas y presentadas como un manifiesto, o una llamada a la acción, para todas las empresas que operan en lo que se sugiere un mercado con nuevas conexiones. Las ideas expresadas dentro del manifiesto buscan examinar el impacto de Internet tanto en los mercados (consumidores) como en las organizaciones. Además, ambos, consumidores y organizaciones, son capaces de utilizar Internet y otras redes para establecer un nivel de comunicación que anteriormente no existía entre estos dos grupos. El manifiesto sugiere los cambios necesarios para que las organizaciones respondan a un nuevo ambiente de mercado

Creo que hay que leerlo una y otra vez. Yo lo hago cada 2 o 3 meses, desde que lo descubrí hace tres años,  y le encuentro siempre nuevas conexiones y reflexiones sobre lo que vemos hoy día en todas partes.

Es decir veo empresas que andan alejadas de sus clientes y en algunos casos de espaldas a ellos, pero además veo que sus propios colaboradores están intelectualmente subempleados, con sus potencialidades limitadas a patrones de trabajo anticuados que desalientan la comunicación, la creatividad y la innovación.

Aunque un grupo de empresas pioneras ha asumido el reto y ha iniciado un sostenido, aunque sumamente prudente, esfuerzo por usar las redes en libertad, falta todavía pisar el acelerador con convicción.

En política pasa lo mismo o peor. Muchos partidos políticos, que recibieron millones de votos en el pasado, seguramente producto de su sintonía popular,  hoy no escuchan ni a sus líderes jóvenes ni a la gente que opina sobre ellos en los medios virtuales.

La red tiene el poder de sumar cada opinión, de agregar valor con cada comentario, de potenciar el conocimiento. Pero esto que entusiasma a los más jóvenes molesta a los acostumbrados a hacer política de otra forma.

El cambio tiene que darse, a pesar de ellos y tiene que venir de abajo hacia arriba. El ciudadano debe poner las reglas, marcar el territorio e impulsar una nueva forma de interactuar y de expresarse.

La política puede ser más transparente y puede realmente ser más útil al ciudadano de a pie si podemos enseñarle como participar no sólo desde un partido político sino a través de su propia iniciativa, desde su computador o teléfono celular. La tecnología de información y comunicaciones tiene que acercar a las personas.

En los jóvenes hay mucho talento, pasión, interés y sobre todo muchas ganas de hacer que las cosas cambien para mejor. Por eso creo que hay que crear y promover comunidades y ayudar a que las iniciativas, usando redes, se concreten en acciones de movilización que demuestren que la gente no está dispuesta a dejar que los políticos hagan lo que quieren sin el control ni la fiscalización directa de los ciudadanos.

Las autoridades elegidas deben entender que están allí para servir con honor. Si los ciudadanos aprenden a usar las redes para fiscalizar quizá ya no habrá que rogar a medios masivos o tradicionales, algunas veces “arreglados”, para poner una denuncia cuando sea indispensable, y bastará crear un grupo o pagina en Facebook y conectarse, informar, viralizar y movilizarse. El pueblo, por decirlo de alguna forma, debe aprender a usar estas herramientas. Es necesario porque es democrático y puede evitar la exclusión que tanto daño nos hace.

Los ciudadanos tenemos este poder y nadie puede quitárnoslo ni negar esta realidad. Por eso muchos políticos se mantienen de espaldas como indiferentes a este tipo de comunicación. Creen que es una realidad que pueden ignorar simplemente no conectándose.  Hablan de Facebook como si fuera un juego o una pérdida de tiempo.

Se ponen de perfil o cierran los ojos frente a lo ocurrido en Estados Unidos con el Presidente Obama y las redes sociales, las protestas en Iran via twitter, las movilizaciones contra las Farc en Colombia vía Facebook,  los movimientos políticos en España, Italia,  Chile, Argentina y tantos países, y en general, la efervescencia social sobre todo en los jóvenes por hacerse escuchar a través de estos medios.

Los argumentos más comunes tienen que ver con la “pobreza” que dicen tiene el pueblo y que hace imposible que se conecten porque “no tienen computadoras, ni internet” y que, por lo tanto, nunca van a acceder a las redes sociales.  Si fuera cierto no verían televisión, ni leerían diarios, ni escucharían radio.  Olvidan que las cabinas públicas están en todas partes y a precios realmente populares.

La necesidad de la gente de estar comunicada es tan importante como la alimentación. En los jóvenes de 18 a 25 años no tener celular es casi no existir y cada vez a menor precio la telefonía celular ofrece chat, Facebook y otros servicios.

Los que creen que aquí la gente sólo pierde el tiempo es porque no saben usar las redes, y van a sufrir bastante cuando comprueben la realidad. Por eso creo que las redes son también una suerte de ecosistema que recicla sus contenidos, sus referentes y sus líderes y que eso hace que se mantenga limpia, pero es necesario conectar más gente, más jóvenes y más ciudadanos.

La política por Internet no depende, gracias a Dios, de los políticos sino de la gente común y corriente y de su poder para expresarse y crear corrientes de opinión. El punto final del manifiesto bien puede ser el punto de partida en una nueva manera de ejercer la ciudadanía proponiendo, fiscalizando y sobre todo, participando.

Estamos despertando y conectándonos. Estamos observando. Pero no estamos esperando


MANIFIESTO DEL TREN DE CLAVES

http://www.cluetrain.com

95 TESIS

  1. Los mercados son conversaciones.
  2. Los mercados consisten de seres humanos, no de sectores demográficos.
  3. Las conversaciones entre seres humanos suenan humanas. Se conducen en una voz humana.
  4. Ya sea transmitiendo información, opiniones, perspectivas, argumentos en contra o notas humorosas, la voz humana es abierta, natural, sincera.
  5. La gente se reconoce como tal por el sonido de esta voz.
  6. La Internet hace posible tener conversaciones entre seres humanos que simplemente eran imposibles en la era de los medios masivos de comunicación.
  7. Los hiper-enlaces socavan a las jerarquías.
  8. En los mercados interconectados como entre empleados intraconectados, la gente utiliza nuevas y poderosas formas de comunicación.
  9. Las conversaciones en red hacen posible el surgimiento de nuevas y poderosas formas de organización social y de intercambio de conocimientos.
  10. Como resultado los mercados se vuelven más inteligentes, más informados, más organizados. La participación en un mercado interconectado hace que las personas cambien de una manera fundamental.
  11. Las personas que participan en estos mercados interconectados han descubierto que pueden obtener mucha mejor información y soporte entre si mismos que de los vendedores. Ya basta de la retórica corporativa acerca de añadir valor a productos de consumo general.
  12. No hay secretos. El mercado en red sabe más que las empresas acerca de sus propios productos. Y ya sea que las noticias sean buenas o malas, se las comunican a todo el mundo.
  13. Lo que ocurre en los mercados, también sucede entre los empleados. Una construcción metafísica llamada “Compañía” es lo único que queda entre los dos.
  14. Las corporaciones no hablan en la misma voz que estas conversaciones interconectadas. Para su “audiencia objetivo”, las compañías suenan huecas, opacas, literalmente inhumanas.
  15. En sólo unos pocos años, la actual “voz” homogenizada del mundo de los negocios — el sonido de misiones corporativas y folletos oficiales — parecerá tan rebuscada y artificial como el lenguaje de la corte francesa en el siglo 18.
  16. Hoy en día, las compañías que hablan el lenguaje del charlatán, ya no logran captar la atención de nadie.
  17. Las compañías que asumen que los mercados en linea son iguales a los mercados que ven sus anuncios por televisión, se engañan a si mismas.
  18. Las compañías que no se dan cuenta que sus mercados ahora están interconectados persona-a-persona, y por consecuencia volviéndose más inteligentes y profúndamente unidos en conversación, están perdiendo su mejor oportunidad.
  19. Las empresas ahora pueden comunicarse con sus mercados directamente. Esta podría ser su última oportunidad si la desperdician.
  20. Las compañías deben darse cuenta que sus clientes se ríen frecuentemente. De ellas.
  21. Las empresas necesitan “alivianarse” y tomarse menos seriamente. Necesitan tener sentido del humor.
  22. Tener sentido de humor no significa poner chistes en el Web corporativo. Requiere tener valores, un poco de humildad, honestidad y un punto de vista sincero.
  23. Las compañías que intentan “posicionarse”, necesitan adoptar una posición. Idealmente relacionada con algo que realmente le importe a su mercado.
  24. Las declaraciones exageradas — “Estamos en posición de convertirnos en el principal proveedor de XYZ” — no constituyen una posición.
  25. Las compañías necesitan bajar de su pedestal y hablarle a la gente con quien esperan establecer relaciones.
  26. Las relaciones públicas no se relacionan con el público. Las compañías tienen un temor profundo de sus mercados.
  27. Al usar un lenguaje que resulta distante, poco atractivo, arrogante, levantan muros que las distancian de sus mercados.
  28. La mayoría de los planes de mercadeo se basan en el temor de que el mercado pueda enterarse de lo que realmente sucede dentro de la compañía.
  29. Ya lo dijo Elvis Presley: “No podemos seguir juntos si sospechamos mutuamente.”
  30. La lealtad a la marca es la versión corporativa de una relación estable, pero el rompimiento es inevitable — y se aproxima rápidamente. Gracias a que están interconectados, los mercados inteligentes pueden renegociar sus relaciones con velocidad increible.
  31. Los mercados interconectados pueden cambiar de proveedores instantáneamente. Los “empleados de conocimiento” interconectados pueden cambiar de empleador durante la comida. Las propias iniciativas de reducción de tamaño en las empresas nos enseñaron a preguntar: “¿Lealtad? ¿Qué es eso?”
  32. Los mercados inteligentes encontrarán proveedores que hablen su mismo lenguaje.
  33. Aprender a hablar con una voz humana no es un truco de magia. No puede ser aprendido en alguna conferencia.
  34. Para hablar en una voz humana, las empresas deben compartir las preocupaciones de sus comunidades.
  35. Pero primero, deben pertenecer a una comunidad.
  36. Las empresas deben preguntarse a sí mismas hasta dónde llega su cultura corporativa.
  37. Si su cultura acaba antes que comience su comunidad, entonces no tendrán mercado.
  38. Las comunidades humanas se basan en el diálogo — conversaciones humanas acerca de inquietudes humanas.
  39. La comunidad del diálogo es el mercado.
  40. Las compañías que no pertenecen a una comunidad de diálogo, morirán.
  41. Las compañías han hecho una religión de su seguridad, pero esto no sirve de nada. La mayoría se protegen menos en contra de sus competidores que de su propio mercado y fuerza de trabajo.
  42. Tal como en los mercados interconectados, las personas también se comunican entre sí directamente dentro de la compañía — y no solamente hablan acerca de las reglas y regulaciones, la linea oficial, rentabilidad.
  43. Estas conversaciones se llevan a cabo a través de los intranets corporativos. Pero sólo cuando las condiciones son favorables.
  44. Las compañías instalan sus intranets desde arriba para distribuir sus políticas de recursos humanos y otra información corporativa que sus trabajadores están tratando de ignorar.
  45. Los intranets tienden a centrarse en el aburrimiento. Los mejores se construyen desde abajo por individuos participativos que cooperan para construir algo mucho más valioso: una conversación corporativa interconectada.
  46. Un intranet saludable organiza a los empleados en varios sentidos de la palabra. Su efecto es más radical que la agenda de cualquier sindicato.
  47. Aunque esto asusta mucho a las empresas, también dependen en gran medida de estos intranets abiertos para generar y compartir conocimientos críticos. Necesitan resistirse a la tentación de “mejorar” o controlar estas conversaciones.
  48. Cuando los intranets corporativos no se limitan por el temor y normativas, el tipo de conversación que promueven resulta notablemente parecido a una conversación de los mercados conectados en red.
  49. Los organigramas funcionaron en la vieja economía en que los planes podían entenderse completamente desde el tope de las empinadas pirámides administrativas y se podían pasar detalladas órdenes de trabajo desde arriba.
  50. Hoy en día, el organigrama está hiperenlazado, no jerarquizado. El respeto al conocimiento práctico resulta más importante que la autoridad abstracta.
  51. Los estilos administrativos de “control de mando”, surgen de, y refuerzan la burocracia, las luchas de poder y una cultura general de paranoia.
  52. La paranoia mata la conversación. Esa es su meta. Pero la falta de una conversación abierta mata a las empresas.
  53. Existen dos conversaciones llevándose a cabo. Una dentro de la empresa. Otra con el mercado.
  54. En general, ninguna de estas conversaciones va muy bien. Casi invariablemente, la causa del fracaso puede encontrarse en las ideas obsoletas de “control de mando”.
  55. Como política, estas ideas son venenosas. Como herramientas, están descompuestas. Las prácticas de “control de mando” chocan con la hostilidad de los “empleados de conocimiento” intraconectados y generan desconfianza en los mercados interconectados.
  56. Estas dos conversaciones quieren encontrarse. Hablan el mismo idioma. Reconocen sus voces mutuamente.
  57. Las empresas inteligentes harán lo que sea necesario para lograr que lo inevitable suceda cuanto antes.
  58. Si el coeficiente intelectual se midiera como la disposición de “abrir paso” o quitarse de en medio, resultaría que muy pocas compañías se han vuelto sabias.
  59. Aunque en este momento es un poco subliminal, hay millones de personas en linea que perciben a las empresas como algo un poco más que curiosas ficciones legales tratando activamente de evitar que estas conversaciones se intersecten.
  60. Esta es una actitud suicida. Los mercados quieren conversar con las empresas.
  61. Desafortunadamente, la parte de la empresa con la cual se quieren comunicar los mercados se esconde tras una cortina de humo, de un lenguaje que suena falso — y las más de las veces lo es.
  62. Los mercados no quieren conversar con charlatanes y vendedores ambulantes. Quieren participar en las conversaciones tras la pared de protección corporativa (firewall).
  63. Ponerse en un nivel más personal: Nosotros somos esos mercados. Queremos charlar contigo.
  64. Queremos tener acceso a tu información corporativa, a tus planes y estrategias, a tus mejores ideas y a tu conocimiento genuino. No nos vamos a conformar con tus folletos a cuatro colores, o con tu Web sobrecargado de chucherías visuales pero con muy poca sustancia.
  65. Tambien somos los empleados que hacemos funcionar sus empresas. Queremos conversar directamente con los clientes con voz propia, no con frases trilladas escritas en un guión.
  66. Como mercados, como empleados, estamos hastiados de obtener nuestra información por control remoto. ¿Por qué necesitamos reportes anuales impersonales y estudios de mercado de tercera mano para presentarnos unos a otros?
  67. Como mercados y como trabajadores, nos preguntamos ¿por qué no escuchas? Pareciera que hablas un idioma distinto.
  68. El lenguaje inflado y pomposo que utilizas — en la prensa, en tus conferencias — ¿qué tiene que ver con nosotros?
  69. Quizás impresiones a tus inversionistas. Tal vez impresiones a la bolsa de valores. No nos impresionas a nosotros.
  70. Si no causas gran impresión en nosotros, tus inversionistas van a salir perdiendo. ¿Que no entienden esto? si lo entendieran, no te permitirían hablar en la forma que lo haces.
  71. Tus ideas anticuadas acerca de “el mercado” nos hacen voltear la vista al cielo. No nos reconocemos en tus proyecciones — tal vez porque sabemos que ya estamos en otro lugar.
  72. Este nuevo mercado nos parece mucho mejor. De hecho, nosotros lo estamos creando.
  73. Estás invitado, pero es nuestro mundo. Quitate los zapatos y déjalos junto a la puerta. Si quieres comerciar con nosotros, ¡baja de tu camello!
  74. Somos inmunes a la publicidad. Olvídalo.
  75. Si quieres que te dirijamos la palabra, dinos algo. Que sea algo interesante para variar.
  76. Tambien tenemos algunas ideas para tí: nuevas herramientas que necesitamos, algún mejor servicio. Cosas por las cuales estamos dispuestos a pagar. ¿Tienes un minuto?
  77. ¿Estas tan ocupado “haciendo negocios” que no puedes contestar nuestro correo electrónico? Por Dios, vaya, volveremos mas tarde. Tal vés.
  78. ¿Quieres que pongamos nuestro dinero? Nosotros queremos que pongas atención.
  79. Queremos que descartes tu viaje, que salgas de tu introversión neurótica, ven a la fiesta.
  80. No te preocupes, aún puedes hacer dinero. Eso sí, mientras no sea lo único en tu mente.
  81. ¿Te has dado cuenta que, por sí mismo, el dinero es unidimensional y aburrido? ¿De qué más podemos platicar?
  82. Tu producto falló. ¿Por qué? Nos gustaría preguntarle a la persona que lo hizo. Tu estrategia corporativa no tiene sentido. Nos gustaría platicar con tu Director General. ¿Cómo que no está?
  83. Queremos que trates a 50 millones de nosotros tan seriamente como tratas a un reportero del diario financiero.
  84. Conocemos algunas personas en tu empresa. Son buena onda en linea. ¿Tienes más de esos escondidos por ahí? ¿Pueden salir a jugar?
  85. Cuando tenemos dudas, nos apoyamos en el resto de nosotros para aclararlas. Si no tuvieras control tan estricto sobre “tu gente” tal vez nos apoyaríamos en ellos también.
  86. Cuando no estamos ocupados siendo tu “mercado objetivo”, muchos de nosotros somos tu gente. Preferimos hablar con amigos en linea que estar viendo el reloj. Eso ayudaría a difundir tu nombre mejor que tu Web del millón de dólares. Pero tu dices que hablar con el mercado le corresponde al departamento de mercadotecnia.
  87. Nos gustaría que entendieras lo que está pasando aquí. Eso estaría muy bien. Pero sería un error pensar que vamos a esperar con los brazos cruzados.
  88. Nos preocupan cosas más importantes que si vás a cambiar a tiempo para hacer negocio con nosotros. El negocio es sólo una parte de nuestras vidas. Parece ser todo en la tuya. Piénsalo bien: ¿quién necesita a quién?
  89. Tenemos poder real y lo sabemos. Si no alcanzas a ver la luz, alguien más vendrá y nos dará mayor atención, será más interesante y divertido para jugar.
  90. Aún en el peor de los casos, nuestra nueva conversación es más interesante que la mayoría de las ferias comerciales, más entretenida que un programa de televisión y ciertamente más apegada a la vida real que cualquier Web corporativo que hayamos visitado.
  91. Nuestra lealtad es para con nosotros mismos — nuestros amigos, nuestros nuevos aliados y conocidos, hasta nuestros compañeros de batalla. Las empresas que no juegan un papel en este mundo, tampoco tienen futuro.
  92. Las compañías gastan millones de dólares en el problema Y2K. ¿Cómo es que no pueden escuchar el tic-tac de esta bomba de tiempo? En riesgo está algo más importante.
  93. Estamos tanto adentro de empresas como fuera de ellas. Los límites que separan nuestras conversaciones semejan el muro de Berlin hoy, pero son sólo un estorbo. Sabemos que caerán. Trabajaremos de ambos lados para hacerlos caer.
  94. Para las corporaciones tradicionales, las conversaciones interconectadas parecen un mar de confusión. Pero nos estamos organizando más rápido que ellas. Tenemos mejores herramientas, más ideas nuevas, y ninguna regla que nos detenga.
  95. Estamos despertando y conectándonos. Estamos observando. Pero no estamos esperando.

Autor:

Alfonso Baella Herrera

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by × 6 Marzo 2010 ×